lunes, 3 de octubre de 2011

Una obligación convertida en utopía

Me voy a desmarcar de @patricoruna y voy a vivir el presente. Fuimos muy grandes, sí. Pero eso ahora no vale absolutamente para nada. Con el nombre y el escudo no ganas en ningún lado y te pintan la cara en cualquier campo.

Iniciamos esta andadura en Segunda con las ilusiones a nivel extremo. Se fue Lotina, vino Oltra. La noche y el día. Con el presupuesto más alto de la categoría (42 millones de euros) y con jugadores de la talla de Aranzubia, Colotto, Ze Castro, Guardado, Valerón... todo el mundo esperaba que el paso por la división de plata fuese mínimo. Que íbamos a arrasar. Pero eso nunca fue y nunca será así. El fútbol en Segunda es completamente distinto al fútbol en Primera. Y vemos, de hecho, que siempre empiezan bien los recién ascendidos a Primera y siempre empiezan mal los recién descendidos a Segunda. Casualidad? No.


Pero no me voy a andar por las ramas. Voy a ir directamente al grano, justificando mis reclamaciones de dimisión de Jose Luis Oltra. El equipo tiene la suficiente calidad y el suficiente potencial como para quedar entre los 10 primeros en Primera. Y no exagero. Porque digo entonces que no ascendemos ni de coña? Porque para triunfar en Segunda hace falta más que un genio con el dorsal 21 a la espalda, que un santo bajo palos, que un hombrecillo de rizos con mucha calidad, que una centella por la banda izquierda... en Segunda se gana echándole huevos. Y el ejemplo más reciente es el Alcorconazo.

Oltra llegó a Coruña prometiendo un fútbol ofensivo y de toque, emocionando así a una afición que había olvidado lo que es jugar al fútbol. Pero la realidad es que al Dépor le van a esperar atrás todos los equipos que no quieran salir goleados. Un equipo que defienda como dios manda y que tenga calidad arriba, no tendrá problemas en derrotar a un Dépor que vive de la imaginación de Valerón y de destellos de calidad de los Guardado, Salomao...

El equipo tiene la pelota, la toca despacio porque no tiene jugadores que la muevan rápido, y no es capaz de abrir defensas. A menudo la pierde y se parte en dos propiciando mayorías del contrario en todos los contragolpes. Y a eso, añadimos que un central que no me explico cómo pudimos fichar, provoca unos desajustes defensivos tremendos. Una ganga para los delanteros. Sí, los 9 de Segunda sueñan con tener a Aythami delante todos los partidos. También jugadores como Laure o Bergantiños, a priori jugadores importantes, que fallan incomprensiblemente donde no se puede fallar.

Todo esto y más ha provocado que el Deportivo sufra tras empezar ganando 3-0 contra el Barça B o el Sabadell, o que se pierda ante un rival directo en Riazor como el Hércules.

Una cosa tiene que tener clara la afición: ASÍ NO VAMOS A ASCENDER. Que se lo quite el personal de la cabeza. Para subir hace falta tener una defensa solvente y calidad arriba. Lo segundo lo tenemos, y además de sobra. Lo primero viendo la alineación en el periódico también. Viendo al equipo en la tele, ni en sueños.

Por @alexCescudero

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